El RGPD hace una distinción entre dos tipos diferentes de email:


  • Sin propósitos comerciales: felicitaciones navideñas o emails de felicitaciones en general, información concerniente al RGPD, etc.
  • Con propósitos comerciales o marketing directo: incluye información sobre precios, descuentos, ofertas promocionales, etc.


Para enviar emails sin propósitos comerciales, solo necesitas ofrecer en cada email, una posibilidad opt-out (dar la posibilidad de que el cliente se pueda dar de baja de ese tipo de emails). 


Por otro lado, si se quiere enviar un email con propósitos comerciales, es necesario obtener el consentimiento o permiso del destinatario. Por ejemplo, necesitarás que estos clientes confirmen primero que quieren recibir tus emails de carácter comercial, en lugar de poder enviar un email a todos los contactos de golpe. Por tanto solo podrás realizar marketing directo con aquellos que hayan optado por recibir tus emails comerciales, y estos emails comerciales necesitan tener también la opción de opt-out en todo momento.



Hay sin embargo dos casos en los que no se requiere un consentimiento:


  1. Si envías marketing directo a clientes existentes y el contenido del email promociona productos o servicios similares a los que el cliente tiene, y que son ofrecidos por tu empresa. Al igual que en los anteriores casos, deberás siempre incluir la opción de que se puedan dar de baja cuando quieran.
  2. Si envías marketing directo a direcciones de email impersonales (del tipo info@empresa.com o administracion@empresa.com), y estos emails ofrecen productos o servicios relacionados con ellos). Igualmente, es necesario ofrecer la posibilidad de darse de baja.